23 feb. 2015

Sólo un hola...

Y sólo un hola bastó para revivir las mariposa en mi.
Porque no te he dejado de querer.
Porque tus besos quemaron mi piel
porque tus caricias desnudaron mi alma.

Me repito todos los días que estas bien que serás feliz
aunque me duele que no sea conmigo
pero regresas a mi con un hola
y no sé que hacer con todo este sentimiento.

¿Soy tu felicidad? Porque para mi tu siempre provocas alegrías
pero tu ausencia provoca muchas dudas.
Regresas y dices hola y no sé que hacer
si volar a tus brazos o de ti correr.

No revivieron las mariposas pues nunca murieron
estuvieron en capullo por temer a la lluvia de mis lagrimas
¿Vuelvo a ti y me enveneno en tus labios
o muero lentamente por tu ausencia?

Autor: Mariposa Azul
Para: AA


19 feb. 2015

Por salud propia...

Te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti...

Me he curado de ti.

"... Y he de decir que me he curado de ti...
este tiempo sin ti, ha hecho quererme más a mi.
Que ya no te busco por las noches bajo mi sabana,
que ya tu aroma no existe más en mi almohada.

Que tu silencio es ya parte del  recuerdo, ese recuerdo
que no me lastima más.
Que lo llevo dentro si... peor no como un espina 
clavada.

Que aprendí a estar sin tí.
que hoy me preguntan y ya no duele... porque al fin
me he curado de ti..."
Gab Cuevas Villagómez

17 feb. 2015

Habla mi ego.

 Recuerdo cuando revisaba el celular cada dos segundos esperando un mensaje tuyo, cuando ponía algún estado en Facebook y esperaba con ansias que lo leyeras dándome por enterada con un like. Recuerdo que llene muchas libretas con poemas que no leíste y todas las madrugadas que enferma de insomnio dibujé tu nombre en el infinito. Me enamoré tanto, hoy me da risa aceptarlo. Era contar las horas para hablar contigo, sentir emoción de verte, olvidar por un instante los kilómetros en los que no estabas y sentir que tus letras me calentaban el alma cuando me decías algo dulce. Al escribir esto descubro que si me hubieses pedido que dejara todo, lo hubiera hecho, yo quería mirar a través de tus ojos, quería oírte hablar a todas horas. Hubiera vivido tu vida, sin poner resistencia y al querer volar pensaría en tu pecho como el cielo. Me ha dado miedo aceptar lo que estoy diciendo, tal vez por eso estamos juntos y aunque a veces sienta dolorcito al tratar de recordad tus ojos y sólo encuentre niebla, empiezo a entender que  siempre me diste armas para no anularme contigo, que al ser libre, me empujaste a la libertad. Te quiero y te llevo conmigo como el amor de todo, sin etiquetas, pero al fin amor...
— Mercedes Reyes Arteaga